Hasta que la muerte nos separe

img135Antes de iniciar con el artículo, quiero aclarar que en todo el concepto de Kokorio, hablamos del trabajo no solo como su concepción tradicional de relación empleado – empleador, sino como la actividad productiva sin importar si eres empleado, consultor independiente, artista, médico o vendedor de puerta en puerta. Tu trabajo, es a lo que dedicas tu tiempo para generar ingreso.

Desde pequeño yo sabía a qué me iba a dedicar, de alguna manera tuve una revelación y decidí desde los 6 años que estudiaría algo relacionado con las computadoras y la tecnología. Mi segunda pasión, el cine, surgió en mi adolescencia y también me puse la meta de hacer cine. Para mí, fue algo muy natural y muy directo no hubo poder humano que me hiciera cambiar de idea, logrando, eventualmente, ambas metas.

Sin embargo, vi a mi alrededor que no es lo común. Por un lado tuve a mi hermana que incluso ya en la carrera tuvo dudas y cambió un par de veces y por otro, recuerdo que un buen amigo eligió la carrera dejándolo a la suerte, con un volado. Vi a otros más que sencillamente se dejaron llevar por su círculo social, por instrucción directa de los padres, por facilidad, o porque es lo que estaba disponible.

Ahora, la sociedad, espera de todos una forma de vida tradicional. Lo que significa que iniciemos nuestra educación, completemos la educación, busquemos un trabajo y, finalmente busquemos quedarnos en ese trabajo, porque vamos a necesitar el dinero. Pero, ¿Dónde se quedan todas las otras alternativas?

Hace algunos años, esta forma tradicional, se encontraba sustentada por la “seguridad” que representaba. Es decir, si cuentas con un empleo con un sueldo constante, solo te tienes que preocupar por hacer lo necesario para que no te corran y ya estás del otro lado. Pero, ¿Qué ha pasado más recientemente? Existe muchísima incertidumbre en todos los empleos. El ser empleado de una gran empresa no asegura absolutamente nada, pregunten a los empleados de Mexicana de Aviación.

El problema es de raíz, y lo primero que debemos decidir de manera consciente y detenidamente, es nuestra actividad. No todas las personas son para un trabajo tradicional, así como que no todos tienen el temple para iniciar una empresa, como que no todas las personas cuentan con lo necesario para llevar a cabo una cirugía, o una pintura o un poema o salir a la calle a vender.

Recordemos a Confucio, “Si amas lo que haces, no tendrás que trabajar un solo día de tu vida”

La cita suena muy sencilla, pero no hay nada más difícil que encontrar esa actividad, ya que existen múltiples variables que juegan a no dejarnos lograr nuestro cometido. Sin embargo, podemos jugar con aproximaciones, y mientras más cerca estemos de nuestro sueño, mejor será nuestro resultado.

De acuerdo a estudios, una persona que ama su actividad, es hasta 30% más productiva que el resto de las personas. Una prueba, es que una persona a la que le encanta su trabajo, puede estar a las 6:00 de la mañana escribiendo un artículo sin que le pese.

  1. Apóyate de herramientas – La mayoría de la gente cree que se conoce, lamentablemente hoy tenemos tantos distractores que no nos damos tiempo para la introspección o sencillamente nos da flojera o miedo hacerlo. Por ello es importante que nos apoyemos en herramientas que nos ayuden a esto, ya sea la visita con un psicólogo, un coach o realizar sesiones abiertas y sinceras de introspección.
  2. MetasDefine tus metas y objetivos – En este proceso debes iniciar preguntándote ¿Para qué?, ¿Cuál es tu razón de ser? ¿Dónde quieres estar en 5, 10, 15 años? Si quieres ayudar a la gente, o quieres viajar, o sencillamente quieres ser millonario, debes definirlo a consciencia. Recuerda que esta es tu vida y tendrás que vivir con tus decisiones hasta que la muerte los separe. Otra recomendación es que no dejes de tener metas, ya que estas te ayudan a mantenerte vivo. La gente comienza a envejecer cuando sus proyectos comienzan a escasear.
  3. Establece tu plan – Aquí la pregunta es ¿Cómo? ¿Cuál va a ser tu mecanismo para lograr tus metas? Define puntos intermedios y alcanzables. Para ello tienes que investigar que ha hecho la gente que está donde tú quieres estar. Asegúrate de tener a la mano todo lo necesario para alcanzarlo, y si te falta algo, que vas a hacer para obtenerlo ya sean conocimientos, o materiales y herramientas. No dejes de estipular los plazos, ya que si no te presionas por cumplir en las fechas o momentos establecidos, siempre encontraras razones para no hacerlo.
  4. Decide que vas a hacer – Contando con todo el conocimiento anterior, ya puedes decidir a lo que vas a dedicar tu vida, pero hazlo con toda tu consciencia enfocada en ello, es la decisión más importante de tu vida y el primer paso para tener tu destino en tus manos.
  5. Itera – En este proceso, la iteración nos permite tener el plan B en caso que el plan A falle o encuentre complicaciones. Es la herramienta que nos permitirá corregir camino cuando todo se esté oponiendo a nuestro plan. El Plan cuando lo iniciamos tomara vida propia, y si bien debemos guiarlo para llegar a donde queremos, este, como un adolescente, hará todo para llevarnos la contraria.

DeathLa vida es prestada y la vamos a tener que regresar. No dejes de tomar lo mejor de ella y disfruta el viaje. Si hay una vida después de la muerte en realidad no importa, ya que habrás sacado el mejor provecho de esta y te habrás ido satisfecho.

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