¿Un trabajo de seis horas diarias?

Es una realidad que la gente, estaba acostumbrada a trabajar todo el día. De hecho, hoy día existen muchísimas personas que lo siguen haciendo, y no me refiero a las largas horas en una oficina, sino a las horas de trabajo en el campo.

2El caso, es que con la llegada de la revolución industrial, los empresarios industriales que contrataban desde niños hasta ancianos, les importaba poco la salud de sus empleados y los hacían trabajar por largas jornadas laborales. Estamos hablando que una jornada normal consistía entre 10 y 16 horas por seis días de la semana.

No fue sino hasta 1810, cuando Robert Owen, demandó por una jornada laboral de 10 horas diarias y le fue concedida. Durante 1817, estaba pujando por una jornada de 8 horas al día acompañado del lema “Ocho horas de trabajo, ocho horas de recreación y ocho horas de descanso”. Lamentablemente no fue garantizado de inmediato, pues para 1847 en Inglaterra solo se les concedió la jornada laboral de 10 horas a mujeres y niños. Mientras que en Francia, luego de la revolución, se estipulo, a nivel general, la jornada de 12 horas.

La salud de los trabajadores, fue la mayor causa de que para 1866 la Asociación Internacional de Trabajadores, llevara la demanda a la convención de Ginebra. Lamentablemente, los países a nivel general, no adoptaron las jornadas de 8 horas sino hasta ya entrados en el siglo XX. En México, esta medida entro en vigor hasta después de la revolución.

Algunas empresas adoptaron esta medida, no pensando en la salud de sus empleados, no porque así lo dictara la ley, sino porque la reducción de horas en las jornadas laborales, así como el incremento de un sueldo, además de elevar la productividad con empleados más cómodos, los convertía automáticamente en clientes. Ford Motor Company, adoptó esta medida en 1914 duplicando el ingreso de $30 Mdd a $60 Mdd.

Hoy día, pese a los beneficios que debería traer internet, muchísimas compañías, incluso empresas de tecnología, abusan de sus empleados, exigiéndoles más horas de trabajo. No quiero decir que a nivel general ocurra esto, pero lamentablemente es algo bien común.

Existen muchísimas razones para esto. Por un lado tenemos empresarios, mesas de consejo, inversionistas y jefes abusivos, pero por otro, tenemos empleados que hacen el mínimo indispensable, impuntuales y nada responsables, ah y también sindicatos que se les ha olvidado que su razón de existir es mediar entre los abusivos y los flojos.

El caso, es que la historia aquí no termina. De manera internacional se ha seguido buscando la mejor fórmula para encontrar el balance calidad de vida, productividad y crecimiento económico. A finales de octubre del 2015, Carlos Slim propuso una jornada laboral de 11 horas pero por tres días de trabajo, además de extender la edad de jubilación a los 75 años. Al mismo tiempo tenemos a Suecia, que está investigando sobre los beneficios de jornadas laborales de 6 horas por 5 días de trabajo.

shutterstock_212749237¿En dónde acabará esto? Nadie lo sabe, lo que es cierto es que encontrar el balance perfecto entre productividad, esparcimiento y descanso, es de mayor impacto para las economía internacional. Pero lo más importante es que la gente no se haga como que trabaja y los empresarios y corporativos, no hagan como que les pagan. Sin una conciencia y compromiso laboral de ambas partes, exista la ley laboral que exista unos siempre buscaran la forma de hacer menos y los otros la forma de exprimir más.

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